(traducción libre)
una persona a su amiga embarazada: ya saben cuál es el sexo del bebé?
persona embarazada: no, no nos han dicho aún.
persona: los médicos?
persona embarazada: no, el bebé.
southpawscopic:
de—profundis:
person, to their pregnant friend: so have you found out the baby’s gender yet?
pregnant person: no, they haven’t told us yet.
person: the doctors?
pregnant person: no, the baby.
(Fuente: athousandchurches, vía practice-self-love)
Siempre acelerada llegaba a buscar consejo al Profe Juan, él con la tranquilidad que la sapiencia y la experiencia otorgan me decía que entendía la complejidad del asunto y me escuchaba mientras un chorrero de palabras salían de mi boca: La angustia, la preocupación, la responsabilidad, la rabia, la impaciencia, el acelere que pareciera ligado a resolver en el término de la distancia se estrellaban entre sí mientras narraba los sucesos que me habían matado un par de neuronas de puro estrés. Él, muy pausado, me dejaba hablar hasta que por fin, libre del peso de las palabras, recobraba el aliento. Era entonces cuando me contaba la historia de cómo la Corte había proferido esta o cual sentencia y me decía que en ella podía encontrar respuestas a la mayoría de mis afanes. Tal vez la mayor enseñanza que me dejó sin imaginarlo fue la tranquilidad y mesura con que meditaba y resolvía cada una de las preocupaciones jurídicas que llegaban a sus manos. Esa mesura que su tono de voz y algunos años me han permitido experimentar someramente me recuerdan la importancia de pensar cada uno de los afanes de la vida sin afán, dando el tiempo y el espacio a cada uno, con responsabilidad, con valentía, con justicia, con disciplina, al punto que espero, parafraseando al profe Mauricio, hacer de mi vida lo que las contadas charlas que tuve con el Profe Juan quisieron para mí, no sólo como profesional, sino como la eterna estudiante que debo ser, como quien sigue los pasos de uno de los grandes entre los grandes.